domingo, 28 de septiembre de 2008

COMO DECÍAMOS AYER...

Hay alguien ahiiiiií??

Oye, que de personajes escriben ahora en el blog, empiezan a eclipsar al Tangador Toxicómano. Eso está bien.

Bueno al lío. Voy a empezar esta nueva etapa casera con algo fuerte que puede que me gane la enemistad de mis colegas masculinos. Y es que no se me ha olvidado que llegamos a un acuerdo con las féminas de la pandilla por el cual habría un Quid pro Quo de fotos de los respectivos viajes recientes. Fotos más comprometidas se entiende. Es por esto por lo que me voy a saltar el juramento hipocrático (que no sé que significa) que hicimos en Innsbruck, algo así como “esto de aquí que no sarga”.
En realidad es una cagada de Diente, son solo fotos que evidencian nuestro atractivo natural para con las mujeres, pero sin llegar a más.

Espero que vosotras hagáis lo mismo, o si no dejad de fardar...

Si ya sé, Luigi es cascarón de huevo pero seguid viendo. Por cierto, es increíble allí casi todo el mundo estaban más morenos que nosostros.


Momento lésbico con Luigi en un segundo plano dando su visto bueno, no os perdáis la cara flipao que se le quedó al colega de la izquierda.





















La rubia de caucho no perdía de vista a Manolo que sale demasiado serio dada las circunstancias (el momento ok que no falte), y a la derecha una imagen insólita, efectivamente como enseguida os habréis fijado, Lolo tiene la copa vacia. Como es menester se le aplico el correctivo habitual en estos casos y tuvo que beberse dos copas seguidas.


Acoso en grupo. En ningún momento Alberto oculta su gozo y cuelga su lengua a la vez que jadeaba, yo desde mi posición privilegiada mantenía algo más las formas. Javi...bueno cualquiera sabe lo que estaba pensando.










Una lástima que dos de las mejores fotos no se puedan ver mejor. A la izquierda un muestrario de tangas con maniquís reales, era lo único que diferenciaba a estas gemelas, que vestían además, idénticas. A la derecha, y si no lo veis os lo digo yo, se produce un momento areola provocado por el ambiente de lujuria y tijerismo que se respiraba en aquel pub.

Bueno hasta aquí el Quid pro quo, espero que mis compañeros de viaje sigan dirigiéndome la palabra.